(1841-1884)

Nació en El Tala, departamento de Canelones, República Oriental del Uruguay, el 3 de febrero de 1841, hijo de Octaviano Villegas y de doña María Lemus, brasileña.
El 21 de agosto de 1862, inició la carrera militar, sentando plaza como aspirante en el 1er Escuadrón de Artillería de Buenos Aires, ascendió a portaestandarte el 29 de noviembre de ese año, luego a teniente 2do en 1863 y a teniente 1ro en 1864.
En 1865, hizo la guerra del Paraguay en cuyas acciones más sangrientas intervino: Uruguayana, Paso de la Patria, Estero Bellaco y Tuyutí. Luego intervino en Yataity-Corá, Sauce, Boquerón y Curupaytí.
Afectada su salud por la vida dura de campaña, debió solicitar la baja en marzo de 1867, pese a lo cual fue promovido al grado de capitán, el 23 de septiembre. La baja absoluta del ejército y separación del servicio con goce y uso del uniforme se le concedió el 10 de mayo de 1868.
Repuesto de su enfermedad, se reincorporó al ejército, y el 27 de noviembre del mismo año, fue destinado a la plana mayor de la guarnición de Río IV (Córdoba).
El 1 de abril de 1869, prestó servicios en el Regimiento 2 de Caballería de Línea, donde fue ascendido a sargento mayor. En 1870, hizo la campaña contra López Jordán, resultando gravemente herido en la cabeza en la batalla de Quebracho el 16 de sep-tiembre.
En marzo de 1871 fue ascendido a teniente coronel. Fue nombrado jefe del Regimiento 3 de Caballería, el 12 de marzo de 1873, destacado en General Lavalle, que por sus condiciones aguerridas se lo llamó el “3 de Fierro”. Alternó sus servicios en la línea de frontera con la represión de las revueltas internas encabezadas por López Jordán (junio 1873 a  marzo 1874).
En 1874, hizo la campaña contra el Grl Mitre, levantado en armas en la provincia de Buenos Aires, asistió a la batalla de La Verde, del 26 de septiembre, e intervino en la rendición del jefe revolucionario en Junín, el 2 de diciembre, siendo ascendido a coronel en el campo de batalla.
En marzo de 1875, se lo designó jefe de la frontera oeste, con guarnición en el Fuerte General Lavalle.
Desde su guarnición inició el avance el 22 de marzo de 1876 hacia el desierto, ordenado por el entonces ministro de Guerra, Dr Adolfo Alsina. Tenía como misión establecer una comandancia en la zona de la laguna Trenque-Lauquen, donde además debería levantarse un pueblo. El 12 de abril acampó a orillas de la laguna tomando posesión del territorio y enarbolando la bandera de la patria. El 27 de abril se comenzó a delinear un pueblo, que fue la base de la actual ciudad de Trenque-Lauquen.
El 2 de noviembre de 1878 en su carácter de jefe de la frontera norte de Buenos Aires, emprendió desde el campamento de Trenque-Lauquen una expedición contra las tolderías del cacique Pincén. Cumplíase así otra operación en la campaña previa planeada por el Grl Roca. Como las tropas nacionales ignoraban el verdadero paradero de Pincén, el avance se efectuaba de noche para evitar que los indios las descubrieran.
El 17 de noviembre de 1878, el cacique fue tomado prisionero, Pincén se ofreció al Cnl Villegas para luchar a su lado contra los ranqueles. En Buenos Aires se celebró jubilosamente este gran triunfo.
Luego acompañó al Grl Julio A. Roca en la expedición al Río Negro en 1879, estando listo en abril el ejército para iniciar la marcha. Las tropas organizadas en cinco divisiones que debían avanzar en forma simultánea, estaban bajo el mando directo del ministro de Guerra, quien iba al frente de la primera columna. Esta inició la marcha el 18 de abril de 1879 desde Azul, dirigiéndose a Carhué. Allí se incorporó el Cnl Villegas, jefe del estado mayor.
El 10 de mayo de 1879 el ejército expedicionario acampó en la margen norte del río Colorado. El 25 de mayo, desde Choele-Choel, Roca envió un telegrama al presidente Avellaneda a través de los hilos tendidos durante la marcha que llegaban hasta Fuerte Argentino. En junio llegó a la confluencia del Limay y el Neuquén y luego regresó a Buenos Aires.
El Cnl Villegas quedó como jefe de la línea militar de Río Negro a Neuquén reconocido por Roca como el más capacitado de sus oficiales. Cutolo da la caracterización del Regimiento 3 de Caballería conocida como: “los ‘blancos de Villegas’ por la caballada criolla de pelo tordillo u overo, de aspecto cansino y dormido en el descanso, pero guapos y dispuestos cuando se los exigía. Con este tipo de caballos se realizó toda la campaña, sin contar, por lo común con ninguna ración suplementaria”.
En 1880 llegó a Buenos Aires al frente de la 2da División y cooperó al fracaso de la revolución del Dr Carlos Tejedor, combatiendo en las acciones que tuvieron lugar en los suburbios de la capital. Por su desempeño fue ascendido a coronel mayor.
Participó en la represión de un movimiento revolucionario en Corrientes, volviendo a Buenos Aires con la jerarquía de general.
Por instrucciones del Presidente de la Nación, el ministro de Guerra, Grl Victorica le ordenó a Villegas que emprendiese una expedición contra los indios que habitaban el territorio comprendido entre los ríos Neuquén y Limay y la cordillera de los Andes, debiendo proponer el plan de campaña. Se llamó “Campaña de los Andes”, organizándose para tal efecto la División de Río Negro y Neuquén, bajo su comando.
Las fuerzas fueron divididas en tres brigadas, a cargo de los coroneles Winter y Bernal y del Tcnl Rufino Ortega. El objetivo fundamental era penetrar en la verdadera Patagonia, al sur del Río Negro.
Las tres partieron de sus bases simultáneamente, en marzo de 1881, teniendo como meta el lago Nahuel-Huapi. La primera lo hizo costeando la falda oriental de la Cordillera; la segunda cruzando el Neuquén y avanzando por la margen del Limay; finalmente la tercera brigada desde Choele-Choel, bordeando primero la orilla sur del río Negro y realizando luego la dura travesía de Valchetta. En los primeros días de abril las tres columnas hicieron conjunción terminando esta campaña con los restos del poderío indígena e incorporando al patrimonio nacional la región de los grandes lagos andinos. La bandera argentina es izada en abril de 1882 en el lago Nahuel-Huapi.
Desde allí se establecieron tres fuertes y trece fortines en los puntos principales siendo Villegas promovido a general de división. La historia de esa memorable campaña fue escrita en forma sencilla con los mismos documentos oficiales, a partir del parte que desde Patagones enviara, el propio Villegas. Fue publicada meses antes de su muerte.
Vuelto a Buenos Aires,  en octubre de 1883, el pueblo le recibió con una multitudinaria recepción triunfal. Atacado por una cruel enfermedad pulmonar, se le dió licencia para trasladarse a Europa, en abril de 1884, falleciendo a los 43 años de  edad, en París, el 26 de agosto de ese mismo año.

El Grl Mansilla dijo en sus exequias: “fue oficial de artillería y de caballería. Cada una de estas armas le imprimió un sello; diríase que había sido fundido en el ánima de un cañón con la punta de una espada. Tenía, además del valor personal, la intrepidez, esa chispa eléctrica de las batallas. A esas cualidades varoniles, reunía las virtudes psíquicas del soldado; era bueno y sano de corazón, amable y bondadoso de carácter, de modo que reuniendo esas cualidades y virtudes tenía la estatura moral de un paladín”.

BIBLIOGRAFIA

MAXIMO AGUIRRE, El 3 de Fierro, en La Prensa, 28 de mayo de 1967.
FRANCISCO RAUL SOSA, Los blancos de Villegas, en La Nación, 5 de enero de 1969.
GARCIA ENCISO, Campaña del general Villegas al Lago  Nahuel Huapí en 1881, en ACADEMIA NACIONAL DE LA HISTORIA, Segundo Congreso de Historia Argentina y Regional, Bs. As., 1974, tomo II, p. 127-145.
MIGUEL A. SCENNA, La obra de Villegas, en Clarín, Bs. As., 11 de junio de 1979.
RODOLFO FALCIONI, El hombre olvidado, La Plata, 1958.

 

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