(1821-1906)

Militar, poeta, periodista, bibliófilo, numismático, geógrafo constitucionalista, político, diplomático, orador, tribuno, nació en Buenos Aires el 26 de junio de 1821, hijo de don Ambrosio Mitre y de doña Josefa Martínez.
Párvulo aún, fue llevado por su padre a Carmen de Patagones, donde residió hasta 1827 aproximadamente, en que volvió a Buenos Aires. Dos años después, el niño pasa a la estancia Rincón de López, de Gervasio Rosas, hermano de Juan Manuel y gran amigo de su padre.
En el Rincón de López oyó con atención las narraciones de la peonada gaucha entre las que se hablaba de un payador famoso muerto no hacía mucho tiempo en los pagos de Tuyú: Santos Vega. De allí que cuando en 1831 la familia de Mitre se trasladó al Uruguay compuso sus primeros poemas, estando muy vivo en su memoria el tema de Santos Vega.
En 1836, Bartolomé fue inscripto como alumno en la Escuela Militar de Montevideo, ubicada en el fuerte San José decidiéndose por estudiar artillería.
En 1839 fue ya alférez y ha publicado sus primeros poemas en diarios montevideanos. En diciembre de ese mismo año peleó en la batalla de Cagancha, formando en las filas de Fructuoso Rivera que finalizó con la victoria militar de su jefe.
Hizo en 1842 la campaña de Entre Ríos, sirviendo bajo las órdenes del Grl José María Paz. Derrotado el ejército de Rivera en Arroyo Grande, donde sirve con el grado de capitán, pasó entonces a Montevideo y vivió las jornadas del Sitio Grande, durante las cuales conoció a Garibaldi, del que fue admirador.
Se dedicó al periodismo colaborando con los principales periódicos uruguayos de la época: El Nacional, El Iniciador, El Corsario y como redactor en jefe de la Nueva Era. Montevideo le debe también la fundación de su Instituto Histórico Geográfico.
En la segunda mitad de 1847 se trasladó a Bolivia, donde gobernaba el Grl José Ballivián. En La Paz, el militar porteño aceptó el cargo de director del Colegio Militar y el reconocimiento del grado de teniente coronel del ejército boliviano; mas su actuación fue breve, ya que Mitre se vio envuelto en un movimiento revolucionario que estalló contra su protector, y pronto salió deportado del país del altiplano por orden del Grl Manuel Isidoro Belzú, triunfante en esa revolución.
En el Perú se niega a intervenir en el movimiento revolucionario que encabezó el general Iguain, por lo que es luego  nuevamente deportado, esta vez, por el gobierno peruano, y resuelve dirigirse a Chile, donde viven numerosos exiliados unitarios.
Durante su permanencia en ese país fue redactor en El Progreso, el diario fundado por Sarmiento en 1842, en el Comercio de Santiago y en El Mercurio de Valparaíso.
El 1 de mayo de 1851, Urquiza se pronunció contra Rosas. En octubre, Mitre, Sarmiento y Paunero se trasladaron a Montevideo donde el general Urquiza está triunfante. Presentado y recomendado a éste por el general Garzón, el artillero porteño fue incorporado al Cuerpo de Artillería del ejército aliado a las órdenes de su jefe, el general José María Pirán.
En Caseros el teniente coronel Mitre fue jefe de un grupo de artillería. Sobre el campo de la acción fue ascendido a coronel y recibió la medalla que le concedió el gobierno oriental.
Durante el enfrentamiento de Buenos Aires y la Confederación, Mitre fue uno de los elementos decisivos y más activos del partido liberal que enfrentó a Urquiza.
Se contó entre los autores de la revolución del 11 de septiembre; fue miembro de la legislatura provincial y ministro de Guerra, de Gobierno y de Relaciones Exteriores de Buenos Aires durante el lapso de la segregación.
En octubre de 1859 el coronel Mitre fue derrotado por Urquiza en los campos de Cepeda. En mayo de 1860 fue electo gobernador de la provincia de Buenos Aires. En septiembre de 1861, ya con el grado de general, que le había dado el presidente Derqui queda triunfante en Pavón, ante Urquiza que le dejó libre las puertas del interior, y del poder nacional.
Mitre fue elegido presidente de la Nación el 5 de octubre de 1862 para el período que terminaba el 12 de octubre de 1868.
Su gobierno fue progresista, no obstante las turbulencias políticas; las rentas públicas, la administración judicial y militar, la instrucción primaria, secundaria y superior, los ferrocarriles, le merecieron atención preferente. Entre los hechos de más grave trascendencia que tuvieron lugar durante el período de su gobierno debe mencionarse en primer término la larga y cruenta guerra del Paraguay. El general Mitre fue general en jefe del ejército aliado.
Sintetiza Cutolo en las siguientes líneas las acciones de Mitre una vez declarada la guerra que lo obligó a alejarse de Buenos Aires, absorbido por sus obligaciones al frente del ejército.
“El 10 de junio de 1865, Mitre delegó efectivamente el mando en el vicepresidente Marcos Paz, y no volvió a retomar el poder, sino después de la muerte de éste, en enero de 1868. Pero Paz no se entendió con los ministros de Mitre. Por dos veces, en mayo de 1866 y en junio de 1867, renunció a la vicepresidencia y a la presidencia que ejercía, instando al general Mitre a dejar el mando del ejército y a reasumir la presidencia. Mitre no quiso hacerlo de ninguna manera”.
“Desde el frente de batalla combatió en Estero Bellaco, luego las tropas bajo su mando triunfaron en Tuyutí y Yataití-Corá. Allí se entrevistó con el mariscal López. Durante cinco horas de aquel 21 de septiembre, la conferencia se desarrolló en un plano en que Mitre le exigió la renuncia. El mariscal López se negó, por lo que los términos de una paz negociada se diluyeron en desacuerdos, prosiguiendo la guerra. Apenas dos días después, la autonomía que la armada brasileña insistió en mantener con respecto al comandante en jefe se mezcló con mensajes erróneos y los aliados dieron el amargo paso en falso en Curupaytí. Por esta acción fue condecorado”.
“Las censuras contra su comando arreciaron, y Mitre debió restar fuerzas a su ejército para someter las insurrecciones montoneras. En marzo de 1867, reasumió el gobierno, y en julio terminada la rebelión regresó al frente a ocupar su puesto de general en jefe. El 15 de agosto, la escuadra brasileña forzó el paso de Curupaytí. Antes de terminar el año, los enemigos atacaron el campamento aliado de Tuyu-Cué sin resultado”.
“A propósito de las críticas que se le hicieron se impuso un largo silencio, recién develado en 1903, al abrir sus archivos. En su memoria militar sobre la guerra con el Paraguay en 1867, expuso la verdad sobre sus planes fracasados, comprobándose la abnegación de su conducta”.
El 4 de enero de 1870, asociado al Dr. José María Gutiérrez, fundó La Nación, órgano del partido político que encabezaba.
En 1871 fue miembro de la asociación titulada “Comisión Popular”, destinada a socorrer a los que fueron víctimas de la terrible fiebre amarilla, conduciéndose con abnegación y diligencia, por cuyo motivo la municipalidad lo premió con una medalla de oro.
Después de su presidencia, Mitre estuvo en todos los acontecimientos de la vida pública, hasta el final de sus días en 1906. fue senador de la Nación en 1869 y 1880; ministro plenipotenciario en el Brasil en 1872; actuó o influyó en las revoluciones de 1874 contra el fraude, de 1880 por la federalización de Buenos Aires, de 1890 contra la corrupción y la necesidad de moralizar la vida pública. En un documento famoso del 15 de octubre de 1891, declinó la candidatura presidencial cuyo triunfo estaba asegurado.
En su ancianidad prefirió el trato con los libros. Formó una biblioteca  de más de 40.000 volúmenes especializados en asuntos americanos. Es autor de la Historia de Belgrano y de la Independencia Argentina y de la Historia de San Martín y la Emancipación Sudamericana.
El 19 de enero de 1906, falleció a los 84 años de edad. Al entregar la presidencia de la República a Sarmiento dijo: “Habiendo cumplido mi promesa, cumplo con la ley suprema de la democracia, al devolver intacto el depósito sagrado de la autoridad que me confiasteis, dejando así de ser vuestro primer servidor, para ser uno de tantos ciudadanos de un pueblo grande y libre”.

 

BIBLIOGRAFIA

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GUILLERMO FURLONG, Bartolomé Mitre. El hombre, el soldado, el historiador, el político, en Investigaciones y Ensayos, Academia Nacional de la Historia, Bs. As., jul-dic 1971, Nº 11.

 

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