El 30 de marzo, cuando el Gobierno Británico detectó que la invasión era inminente, dispuso que el destructor HMS ANTRIM, seguido de otros dos buques de superficie y tres submarinos nucleares, se dirigieran a las islas Georgias del Sur para apoyar al HMS ENDURANCE, determinando asimismo un alistamiento de cuatro horas para el resto de las unidades de la marina británica.

El gobernador de las Islas al ser notificado por la inteligencia británica, que se trataba de una amenaza real y que se esperaba la invasión para el día 2 de abril, reunió los efectivos disponibles y organizó la defensa de las Islas, disponiendo entre otras actividades la inutilización del aeropuerto.