27 abril

Washington: Al proseguir las deliberaciones de los representantes de los países signatarios del TIAR, el Canciller Costa Méndez anunció que Gran Bretaña se disponía a lanzar un ataque contra las islas Malvinas “en las próximas 24 horas”. Se conformó una comisión para confeccionar una resolución en forma inmediata.

  • El Presidente Reagan presentó un Plan de Paz, que según un vocero de la Misión Argentina en la OEA afirmó que el mismo “resulta inaceptable para el gobierno”.

Londres: Ante la posibilidad del ataque británico contra las islas Malvinas, la oposición laborista quebró su solidaridad con el gobierno.

  • El líder de la oposición laborista, Michael Foot, exigió en reiteradas oportunidades a la Primera Ministra Británica Thatcher, que envíe a Nueva York al canciller Francis Pym antes de lanzarse la escalada militar y solicite la mediación del Secretario General de las Naciones Unidas
  • El líder de la extrema izquierda laborista, Tony Benn, acusó a Thatcher de “no haber tenido nunca la menor intención de utilizar a las Naciones Unidas para adelantar una negociación”.
  • La Primera Ministra aseguró al Parlamento que Gran Bretaña tenía mejores posibilidades de llegar a una solución pacífica si ejerciera una mayor presión militar sobre el gobierno argentino. Sus observaciones fueron interpretadas por la mayoría de la prensa británica, como indicios de la inminencia de un asalto armado a las Islas Malvinas.
  • Por su parte el Contralmirante John Woodward, Comandante de la Fuerza de Tareas Británica, declaró: “Mi grupo de batalla está adecuadamente formado y listo para la lucha”.
    “Estamos en las instancias previas del gran combate que en mi opinión, deberá ser un triunfo”.

El Regimiento de Infantería 5, una Sección de la Compañía de Ingenieros 3 y una Fracción del Escalón de Comunicaciones 3, (pertenecientes a la Brigada de Infantería III, con asiento en la Provincia de Corrientes), son trasladados en helicópteros a Puerto Howard donde se instalaría la Fuerza de Tareas “Litoral”.